Además
del éxito logrado como intérprete
de sus canciones, pronto los artistas y
cantantes de moda se disputaron el privilegio
de incluir en su repertorio las composiciones
de José Alfredo. Así, figuras
mexicanas de la talla de Jorge Negrete,
Pedro Infante, Miguel Aceves Mejía,
Lola Beltrán, Javier Solís,
Luis Miguel, Pedro Fernández, grupos
musicales como los Ángeles Negros,
bandas como la Machos y muchos más,
al igual que cantantes populares de proyección
internacional, como la famosa intérprete
de la canción ranchera, la española
María Dolores Pradera, insertaron
en sus actuaciones y en su obra discográfica
las piezas de José Alfredo, convirtiéndolas
en entrañables temas de siempre.
Tras su contundente éxito con su
tema “Yo”, comenzó para
José Alfredo una frenética
actividad profesional. Actuó en palenques
y centros nocturnos de todo el país,
y trabajó en el teatro, la televisión
y radio, tanto en México como en
el extranjero, al tiempo que, a partir de
los años cincuenta, muchos de sus
temas fueron incluidos en innumerables cintas
cinematográficas, como “Tú
y las nubes”. En 1950 ganó
el trofeo “Disco de Oro”, creado
ese mismo año por el periodista Roberto
Ayala.
Su relación con el mundo del cine
se intensificó pronto, ya que el
propio José Alfredo Jiménez
realizó intervenciones musicales
y caracterizaciones en muchos filmes. En
1951 participó en la película
“Martín Corona”, a la
que siguieron otros importantes títulos,
entre ellos, “Póker de ases”
y “Ni pobres ni ricos” (1952),
“Los aventureros” y “La
fiera”, ambas rodadas en 1954, “Camino
de Guanajuato” (1955), “Guitarras
de medianoche”, “La feria de
San Marcos” y “Mis padres se
divorcian”, las tres realizadas en
1957, “El hombre del alazán”
y “Ferias de México”,
las dos realizadas en 1958.
La producción musical de José
Alfredo Jiménez, que ha pasado a
formar parte del repertorio tradicional
de los mariachis, es muy extensa, y reúne
temas tan inolvidables como El rey”,
“No me amenaces”, “Amanecí
en tus brazos”, “Paloma querida”,
“Camino de Guanajuato”, “Cuando
vivas conmigo”, “Corazón,
corazón”, “Te solté
la rienda”, “Caballo blanco”,
“Pa todo el año”, “Cuando
sale la luna”, “Qué bonito
amor”, “Un mundo raro”,
“La enorme distancia”, y muchas
pero muchas más.
Sus composiciones adquirieron una enorme
popularidad debido tanto a la belleza de
su música como a la poesía
de sus letras, que reflejaban un sentimiento
sincero y directo, con el que el público
podía sentirse fácilmente
identificado.