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CANCIONES PARA TODA LA VIDA
Para José Alfredo Jiménez
el escribir canciones parecía ser
muy fácil, simplemente tomaba cosas
de su propia experiencia y las plasmaba
en la música. Su primer éxito
por ejemplo, la canción “Yo”,
fue escrita gracias a la inspiración
de Paloma Gálvez, una chica veracruzana
que conoció durante su paso por el
grupo “Los Rebeldes”, pues ella
era cuñada del dueño del estudio
donde éstos solían hacer sus
pruebas. Paloma y José Alfredo se
hicieron grandes amigos, era ella a quien
él le contaba penas como el desamor
que sufrió por una maestra normalista,
a quien sus padres le prohibieron verlo
debido a que sólo era un mesero.
Paloma y José Alfredo solían
pasar horas en el ya desaparecido café
“Kikos” de la Avenida Juárez,
tras la convivencia nació el amor
entre ellos y aquello culminó en
boda en Junio de 1952, con Miguel Aceves
Mejía como testigo. De esta relación
nacieron sus hijos, que llevaron
los nombres de sus padres.
José
Alfredo Jiménez sabía que
cada mujer siempre tiene un encanto especial,
el cual el sabía encontrar, lo cual,
para muchos sonaba a que era del tipo mujeriego,
pues además de la relación
con su esposa, se supo también de
sus romances con María de Jesús,
hija del cómico, Manuel Medel, con
quien se dice, se casó y tuvo 3 hijos
y 4 hijos más de otras 4 mujeres.
Pese a ello, el autor, Carlos Monsivais
lo describió alguna vez como arquetipo
de charro galán, siempre enamorado
y mal correspondido, tal vez era eso lo
que las mujeres les gustaba de “El
hijo del pueblo”, la inocencia que
parecía tener; el punto es, que gracias
a la inspiración que José
Alfredo encontraba en aquellas experiencias,
es que explotaba su sentir y las canciones
surgían desde su alma. Era un compositor
innato, pues no estudió música,
tarareaba las canciones que iban surgiendo
de su alma.
EL
RECONOCIMIENTO DE SUS CANCIONES
Mujeres reconocidas en el medio también
sintieron esa atracción hacia “El
hijo del pueblo” y resultado de ello
fueron las composiciones que José
Alfredo hizo para grandes de la música
como Irma Dorantes, con la canción
“Muy despacito”, Irma Serrano,
con “Te quiero, te quiero”,
Lucha Villa con “Amanecí en
tus brazos”, Lola Beltrán con
“Que bonito amor”. Incluso el
género masculino y reconocido en
la música mexicana reconoció
el talento de José Alfredo, personajes
como Pedro Infante, Miguel Aceves Mejía,
Jorge Negrete, entre otros, que también
interpretaron varias de las canciones de
José Alfredo.
Internacionalmente
es reconocido como uno de los mejores compositores
de música ranchera mexicana, triunfó
en países de toda Europa y Centro
y Sudamérica, en especial en Honduras
y Venezuela; en Estados Unidos, en el “Million
Dollar” de Los Angeles su presentación
fue un éxito, al grado que lo contrataron
de nueva cuenta para la misma temporada,
lo que muy pocas veces ha sucedido, pues
pocos son los artistas que han logrado tal
éxito, tuvo gran aceptación
también en Japón.
Obtuvo
más de 100 premios tanto como compositor,
como cantante, como 16 discos de oro. En
1972 obtuvo la medalla de oro conmemorativa
por sus 25 años como compositor,
entregada por Miguel Aceves Mejía,
en 1964 recibe El Pipila de Oro, el cual
se entregó a los 7 guanajuatenses
más distinguidos del momento en la
actividad artística del país.
En California recibió el premio como
“El mejor artista del año”
y reconocimientos en España y Los
Ángeles. En 1951 fue reconocido como
“El compositor 51”, nombre que
le fue dado gracias a que 5 de sus canciones
triunfaron ese año, lo cual no ha
logrado ningún otro compositor.