* POR ISABEL
MERCADO
El
compositor y cantante José Alfredo
Jiménez nació en Dolores Hidalgo
Guanajuato en 1926, falleció en la
ciudad de México en 1973. Le acaeció
la muerte tempranamente cuando aún
no había cumplido los 50 años,
y sin haber agotado la fecunda y extraordinaria
capacidad creativa, que había de
convertirle en un destacado representante
de la canción ranchera, no sólo
en México, su patria, y toda Latinoamérica,
sino también en EE.UU. y Europa.
Pero lo cierto, tal como reza en refrán
popular, que «nadie muere realmente
hasta que se olvida». Efectivamente,
José Alfredo Jiménez no ha
muerto, ya que sus canciones, desafiando
al paso del tiempo permanecen vivas en el
recuerdo y, como siempre, continúan
deleitando por la belleza y la poesía,
tanto de sus letras como de su música,
a un público entregado, selecto y
fiel.
José Alfredo Jiménez llegó
a la capital mexicana a los 8 años
y desde muy joven puso de manifiesto su
capacidad artística y creativa, componiendo
sus primeras canciones a los 14 años
de edad cuando, puede decirse, era todavía
un niño. Pese a demostrar tempranamente
que poseía un talento innato para
la composición, el éxito tardo
en sonreírle. Su espíritu
vital, inquieto y también polifacético,
le llevó al principio por derroteros
muy distintos al del mundo de la canción.
Sus principios profesionales, dando tumbos
aquí y haya, parecían no tener
un objetivo perfectamente definido.
Sorprende, por ejemplo, saber que José
Alfredo Jiménez fue jugador de futbol
en el equipo Marte de Primera División
y que trabajo como mesero en el restaurante
yucateco “La Sirena”, en el
cual, gracias a la amistad que trabara con
el hijo del dueño, que era el guitarrista
del trío “Los Rebeldes”,
pudo poner a prueba sus dotes de cantante
y compositor.
Sus primeros pasos se ajustan perfectamente
a la letra que quizás ha sido y es
se canción más conocida y
popular: El rey. Efectivamente, al igual
que «aquella piedra en el camino cuyo
destino era rodar y rodar», José
Alfredo Jiménez tuvo una agitada
trayectoria profesional hacia la fama. En
1948 canto por primera vez en la XEX y algunos
meses después logró cantar
en la famosa emisora XEW, acompañado
por el trío “Los Rebeldes”.
Su triunfo definitivo lo alcanzó
en 1950, año en que “Andrés
Huesca y sus Costeños” grabaron
la canción de José Alfredo
titulada “Yo”, pieza musical
que se convirtió, rápidamente,
en el primero de una larga serie de éxitos.