PEDRO INFANTE
1917
- 1957
Pedro
Infante Cruz nace el 18 de noviembre de 1917
a las 02:30 de la mañana en la calle
de camichín no. 508 del Puerto de Mazatlán
Sinaloa, es el cuarto hijo del matrimonio
formado por Delfino Infante y Refugio Cruz
de Infante, quienes además procrearon
a María Carmela, Ángel, María
del Rosario, María Concepción,
María del Consuelo, María del
Refugio, Maria del Socorro y José Delfino.
Sus abuelos paternos fueron Don Eleno Infante
y Doña Sinforiana García y los
maternos Don Domingo Cruz y Doña Catalina
Aranda originarios de Rosario Sinaloa.
Los
primeros años de su infancia los vivió
en esta soleada tierra, en una posición
llena de carencias y casi sin estudios ya
que la situación económica de
la numerosa familia no se lo permitía.
Resulta un hecho casi desconocido que a la
edad de 11 años Pedro Infante fue víctima
de la poliomielitis de la cual se recuperó
favorablemente y sin duda este acontecimiento
y sumado a otros que vivió a muy temprana
edad marcaron a Pedro para siempre dándole
indudablemente un aprecio mayor por la vida.
Debido a la actividad de su
padre, la familia tiene la necesidad de trasladarse
a otra ciudad y deciden ir a vivir a Guamúchil,
cerca del ingenio azucarero de los Mochis
del mismo estado. Es en esta ciudad en donde
el joven e inquieto Pedro comienza a buscar
un trabajo que le permita ayudar a sus padres
y hermanos.
Pedro Infante aprendía el oficio de
carpintería y en sus ratos libres asistía
con el maestro carpintero Don Jerónimo
Bustillos, quien le enseñó este
honroso oficio que Pedro Infante practicó
durante toda su vida.
Decía Pedro que los primeros muebles
en su casa habían sido hechos con sus
propias manos y no solo eso también
en este taller construyó su primera
guitarra.
Sus inicios en la música fueron con
el hijo de su maestro carpintero Jesús
Bustillos con quien practicaba la guitarra,
que había sido construida por ambos
y que líricamente fueron aprendiendo
con muchos trabajos, ya que como decía
Pedro “en mi familia no había
antecedentes de esa clase” y “había
poco tiempo”.
Allá
por el año de 1933, cuando Pedro tenía
16 años de edad y ya teniendo algunos
estudios de música, forma al lado de
su padre la Orquesta “La rabia”
tocando en los cabarets y centros nocturnos
de no muy buena reputación de Guamúchil,
cobrando diez centavos por pieza, dinero suficiente
tomando en cuenta que interpretaba alrededor
de 30 canciones cada noche.
Además de tocar la guitarra, también
tocaba el violín, el piano y la batería,
pero la cantada era su fuerte y se convirtió
en el vocalista de la mencionada orquesta
que cada día alcanzaba mas popularidad
y que le cambió toda su perspectiva
al “artista” recién iniciado,
dedicando su tiempo completo a esta actividad
que le llenaba al cien por ciento “había
encontrado su verdadera vocación”.