Antes
bailaban los sones jaliscienses sin ningún
estudio y sin nada, pero qué bonito ritmo llevaban
al paso de la música, a lo que ahora son puros
brincos, puros saltos que parecen berracos.
Así es que yo admiro y no dejo de recordar
a la gente que sin ningún estudio sabían
repiquetear bien los sones, jarabes y todo eso. El
jarabe ranchero lo dibujaban con sus pies en los pisos
donde eran los bailes.
P: ¿Hay
quienes aseguran que al dejar usted el Mariachi Vargas,
éste desmereció?
R: Probablemente,
por la costumbre que tenían de verme siempre
en el conjunto, pero ustedes deben de tomar en cuenta
que todo tiene un hasta aquí; todos tenemos
un fin (el suyo el 07 de octubre de 1985), yo me separé
del grupo dada mi enfermedad y mi edad, todo esto
tuve que dejarlo naturalmente.
Continuó Don Silvestre: “muchos
me extrañan y me lo han dicho”, oye Vargas,
falta tu grito ¡No te rajes Jalisco! pero qué
quieren que haga, si todo tiene fin, así es
que considero a la gente y le tomo mucho en cuenta
que me extrañen en mi conjunto pero el Mariachi
Vargas seguirá, mientras que los compañeros
cuiden el prestigio que... modestamente le di al grupo.
Estimo mucho ese avalúo que tienen para mí
y para mí conjunto.
Don Silvestre, agregó el siguiente deseo o
recomendación que todos los grupos sigan nuestra
tradición y que nunca dejen de tocar los sones
jaliscienses, que el mismo público ha obligado
a que los conjuntos se metan en música clásica,
que no es nuestra, eso es para la sinfonía,
para las orquestas. Los sones jaliscienses, jarabes
y corridos son para el mariachi.